Toshiro: el hombre que nos enseñó a llevar el mar a la mesa

Itamae

Toshiro Konishi (1953-2016) solía pasar las tardes de su infancia en la gran cocina del restaurante de su familia, en la Prefectura de Miyazaki, Japón. Los cuchillos, los sabores  complejos y la mística de una gastronomía milenaria se introdujeron naturalmente en los juegos de un niño que pertenecía a la cuarta generación de una dinastía dedicada a la cocina Kaiseki, el equivalente japonés de la alta cocina francesa. 

Convocado por el hoy célebre chef Nobu Matsuhisa, Toshiro llegó a Lima hace casi  40 años para crear el primer restaurante japonés del Perú.  A los  dos meses,  acompañado de  pescadores con  los que  intercambió  conocimientos  ancestrales,  realizó  un  viaje fundacional: navegó a lo largo de toda la costa del país en busca de  peces  perfectos.  Desde  entonces  se  dedicó  a  enlazar  las sofisticadas  recetas  y  técnicas  culinarias  japonesas  con  los magníficos insumos peruanos. 

Hasta el último momento de su vida, el itamae por excelencia del Perú fue un incansable descubridor de sabores y texturas. En 2008 recibió  la  primera  distinción  del  Ministerio  de  Agricultura  y Pesquería de Japón a un chef japonés radicado en Latinoamérica. Oishii fue su último laboratorio. Ahí, con admirable entrega y junto a un equipo de expertos, diseñó  la ruta que seguirá la cocina nikkei de los próximos años.

Hoy la cocina de Toshi está a cargo de Santiny de los Santos, chef que trabajó 14 años junto a Toshiro.

ToshiroKonishi